La Gaveta

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on miércoles, mayo 29, 2013

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Picaporte, cerradura, aldaba.

Cada cuando se me estiran los ojos
y se me cuelan por el picaporte.
Ya no encuentro nada,
es el extractor de mis anécdotas,
el demoledor de mi memoria.
Arráncame los ojos que ni me sirven,
ni los quiero usar.




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La Gaveta

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on martes, enero 22, 2013

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Sabor a mí


Esa eras tú,
la frescura, la masacre, la más cándida y silvestre
esa eras tú, la primera en la mañana,
de amarillo y blanco, de rocío sobre los labios.

La más grande tentación para perder los estribos.
Me vaciabas, me rebasabas, me transformabas.

Aunque no me enorgullece del todo lo que veo cada mañana, lo sé,
hoy soy gracias a ti, a pesar de ti,
a pesar de la primera gran batalla de mi boca muerta
y tus dedos gélidos, delgados, sin fuerza.

Y no hace falta que te lo cuente sentada en mis piernas,
como viejo en su sillón frente al radio apagado,
-no nace falta-, y aunque mi memoria es mala,
todo lo tengo en resguardo. Todo.

De repente, y cuando la ocasión lo amerita,
después de sudar el alcohol por la vista
saco del costal de algodón cada uno de esos instantes,
los froto suave con mi pañuelo, el más viejo de todos.

Uno por uno, uno por uno, lento y en espiral.
Me iluminan siempre aunque se oculten,
y comienzan a aparecer, reaparecer.
Y yo: las recupero, las revivo, 
las remato y las resguardo una vez más.

Al despertar, por la mañana y con la cabeza a explotar
Apenas ni abro los ojos, ni los quiero abrir,
me concentro y ahí estoy yo, tú.
La sensación de ti, de mí,
en la lengua y en mi respirar.
Sabor a ti, sabor a mí.

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La Gaveta

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on lunes, agosto 30, 2010

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San Francisco


Él volteó a San Francisco,
marcó su raya con los extractos del mar,
incenció la cocina, comió más jitomate y menos grasas,
se levantó más temprano y dejó el café.

Buscó incansable la muerte del agotamiento en
seis onzas de jugo de una fruta exótica colombiana.
Se quedó en la sala tratando de escribir,
de pintar, y no pudo más que perder el sueño:
se quedó despierto, como una momia, como ido,
como hueco.

Ella estaba verdaderamente enamorada,
entró en tierra negra y vísceras de cerdo,
se inmiscuyó en sus voliciones,
Le repartió sus llagas añejas en seis o siete bestias,
monstruos que disfrutaban de mirarlo desde la coladera,
el espejo, la ventana, la campana de la estufa.

A él se le metió por los ojos, por la boca,
por los poros de la espalda. Se le permearon los
aceites de su locura en las vibraciones del reclamo,
el premio y el castigo. Lo hizo servil y le destapó
las vasijas guardadas de los tiempos de la adolescencia
bien dolida y se ahogó en el vicio de buscar razones
que no dejaron de ser pretextos fallidos de irse y no volver. Leer Mas......

El Peatón Chronicles

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on lunes, agosto 30, 2010

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Chronicle #17 (La Vía Azarozus)


Ir al centro era todo lo contemplado en el itinerario. Lo que nos movía era ocupar el tiempo, andar por ahí y ver, conversar. Para mí, lo que miro en la calle siempre es material de conversación y, yo ya llevaba un par de semanas aborreciendo mis propias conversaciones. Cortarse el aburrimiento vía azarosus es la tablita salvavidas bendita de los de imaginación paralítica, y de los superdotados también...―Siempre hay algo, ¿no? ― dije, poniendo el cierre de semana en manos de la esperanza. A la distancia se podían ver las carpas y el escenario central de Plaza Liberación en su genérico color blanco, quizá herencia de las culturas orientales.

―¡Algo hay! ¬―dije, sintiendo que la suerte jugaba en mi mismo equipo. A-ver-qué-hay es la mejor disposición para el viajero en búsqueda de aventura, y esta vez (otra vez) no fue la excepción. De lo primero que apareció a nuestro encuentro fue un joven bigotón que ofrecía rusas de a cinco y de a diez. Honestamente, también un espantoso olor general en el aire. Compramos una rusa bien llena de hielo en vasito mediano y comenzamos con el papaloteante ritmo cansado de caminar: estas cosas, para hacerlas bien, hay que bajarle por lo menos dos rayitas a la velocidad del andado.

Villa Guerrero, Colotlán, Totatiche -yo sabía de Teocaltiche-, Encarnación de Días (La Chona), Chapala, La Barca, entre un montón de otros lugares era lo que se leía en las marquesinas de los puestitos acomodados en herradura cuadrada de la plaza. Todo se trataba de una expo turística municipal del estado de Jalisco. No recordaba que Jalisco tuviera tantos municipios, ─qué decepción para Leo, mi maestra de segundo grado de secundaria, y para Dolores, la de tercero de primaria, que tanto se esforzaron. Los stands, más o menos grandes, tenían sus mesas repletitas de folletos de todos los tamaños, y aunque entre locales se repetían algunos, se aferraban por que los paseantes se llevaran, no uno, sino toda la pila que cada puestecillo ofrecía. Cada pueblo, ciudad y municipio personalizaba su espacio: magueyes, paja, tapetes, artesanía, salsas picantes en botellas chicas y grandes. Todos elementos que hacían la diferenciación entre puesto y puesto ―los folletos no siempre ayudaban.

Comenzamos la caminata por uno de las aristas de la exposición, doblamos en la esquina y ahí en la parte central nos encontramos con el más delicioso chocolate de mesa: se trataba de la pasta artesanal de chocolate más deliciosa que he probado. Apartamos dos barras que casi escurrían su aceite vegetal en el papel revolución que los envolvía. A un lado, estaba un puesto de artesanía huichola con increíbles diseños en chaquiras.

De regreso al epicentro del movimiento, en el escenario vimos a un grupo de pequeñas -y otras ya no tan pequeñas- bailarinas que ante un público diverso mostraban sus habilidades, a manera, quizá, de cierre de curso en sus clases vespertinas de danza egipcia, hawaiana, árabe. En el ala derecha de la cruz que se podía formar entre los módulos de exposición y el escenario, unas niñas se cambiaban el vestuario a plena luz de sol, siendo insuficientes las integrantes del equipo para hacerse una mampara humana. Me atrevo a decretar ese día como el comienzo de la caída vertiginosa del belly-dance. Y me refiero a la caída de ese estante en el que bien sentado estaba, el estante de lo exótico, lo promiscuo y salvaje de la seducción de tierras las paganas. Niñas semidesnudas de caderas que parecen tener vida propia a unos pasos de catedral, en un evento público, no dan para considerar otra cosa. Por otra parte, de la relación entre el baile de estas jóvenes vedettes y la expo turística, creo que no hay mucho qué decir.

Rondamos un poco más por los pasillos encontrando más folletos y otras cosas también. En uno de las laterales, entre puestos prácticamente abandonados, se erigía uno con quizá el mayor número de visitantes masculinos. Ni yo recuerdo el nombre del lugar representado, pero la cola de visitantes si no era larguísima se mantenía exitosa y continua. El grupo de catadores aficionados mantenían permanentemente una fila de ocho personas, los responsables de la mejor estrategia mercadotécnica obsequiaban pequeñas y repetibles muestras de mezcal. Se escuchaba: “Y… ¿Esto qué es?”, “¿Dónde lo hacen?”, “¡Está bueno!”, “¡Sí está bueno!”.
Después de la prueba gratis en jarrito de barro acordonado, volvimos al escenario principal. Esta vez, un animador con su voz y tono de animador ―era obvio― alentaba al publico a aplaudir, a decir que las niñas estuvieron fenomenales y que se la estaban pasando bien. De repente tenía a tres niños arriba del escenario. ―Tenemos unos premios padrísimos― decía el hombre con el micrófono. Organizaba un concurso de baile libre sobre la pista que el DJ escogiera ―esto también es obvio―. El primer niño le raptó la atención a toda la Plaza Liberación cuando al ritmo del uno-do´-tre´-cuatro se arrebataba la playera y la lanzaba al público, en su mayoría conformado por padres de familia y otros niños. Las otras dos niñas tuvieron su oportunidad meneándose sin mucho que hacer contra el striptease del primero. Luego se vino la premiación. El animador haciendo su trabajo apeló a la voz del pueblo para elegir al ganador. ―Amiguito, ¿dónde está tu mamá?― dijo, seguido de las risas de la audiencia. ― ¡Ya le dio frío! ― continuó, pidiendo auxilio de quien tuviera en su posesión la prenda que le faltaba. Luego recordó las bases del concurso y anunció que uno de los tres se iría a casita sin premio a pesar del excelente desempeño de todos en el escenario. Por obvias razones el reguetonero se llevó las palmas y el premio del que no me enteré por andar platicando con un joven que regalaba pulseritas y llaveritos de los juegos panamericanos próximos.

Al fondo estaba un stand de una agencia de viajes. Me pareció que era un estudiante de turismo quien atendía a los paseantes, llenándolos también de los mismos panfletos y otros con eso que le dicen “información turística”. Posters de playas no jaliscienses era la escenografía de fondo. Yo veía qué ver entre lo que parecía ser nada interesante, mientras dos mujeres indígenas se acercaron un paso atrás de nosotros. Vestían, como es costumbre, en ropas tradicionales y de muchos colores y se susurraban en su lengua madre. Una tenía un grande manchón de leche materna en su blusa verde: cargaba a un pequeñito que sudaba notablemente. Observaban con detenimiento al igual que yo las plumas y suvenires. El estudiante a cargo del stand se dirigió a ellas: ―¿A dónde se quieren ir?― les dijo, y balbucearon sacudiendo la cabeza. ―¡Ah!, nomás están viendo…― titubeó. No sé si esperaba que preguntaran por los vuelos en promoción para ir a Yucatán y de pasada visitar Chichen Itzá; a fin de cuentas indígenas, ¿no? Les debería interesar conocer sobre sus raíces.

Habiendo recorrido el noventa por ciento de los stands, decidimos ir a refrescar la garganta con una michelada en Las Sombrillas. Cruzando Fray Antonio Alcalde y su barda de sonido vial, entramos en otra atmósfera. La voz amplificada de un hombre chaparrito ocupaba todo el aire de la plaza. Era un predicador guadalupano merolico, que iba de un tema a otro como fuego a discreción. Le dirigía la palabra ―y la palabra de Dios― a unas cuatrocientas personas que pasaban su fin de semana sentados, comiendo, platicando. Mientras embarraba de cátsup unas papas a la francesa compartidas, escuché: ¡No es discriminación! ¡Es sentido común! Desde luego, su discurso, rosaba de lado y con la autoridad de un miope convertido por el pecado de la homosexualidad. Después de más de dos horas de ser apedreado por su gritería, me preguntaba: ¿alguna vez en la vida, éste hombre habrá escuchado del domingo en santa paz?

Antes de que cantara un gallo apareció frente a nosotros un hombre sumamente delgado, vistiendo shorts blancos y blusa verde pistache. Debajo de su frondosa cabellera roja, sus cejas delineadas nos saludaron; sonreía a los consumidores del restaurante y se dirigía a nosotros de la siguientes maneras: “Amigo, tu que tienes cara de modelo…”, “Hola guapo… regálale a ésta preciosa una flor!”,“Oye amiguito, tú que te ves como artista de Hollywood…”. A mí me tocó el cumplido de la de cara de modelo, me sacó la carcajada y una cooperación. “Estoy juntando dinero para la casa X, es para enfermitos de Sida… terminó”. Una labor silenciosa, amable, con sentido del humor.


Coincidencias azarosas, partes del caos de todo un centro urbano.
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La Gaveta

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on jueves, junio 10, 2010

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Salir adelante



Mi abuelito sí salió adelante. Se enamoró de mi Chita y se fueron del rancho. Mi abuelita Chita dejó de ir a la Basílica hace mucho, yo estaba en primero, sus rodillas ya no le ayudaban, y no podía ir a rezar tan lejos. Mi abuelito Trini luego de su ataque ya no hablaba, dice mi Chita que cuando se acordaba de su tierra cantaba unos corridos de la sierra (unos que ya nadie se sabe).

Arturo dejó la moto del tejuino porque el señor que se la prestaba le hacía la chingadera de cobrarle más cada vez aunque siempre vendía toda la nieve y el tejuino. Cuando iba a vender a mi escuela a mí me daba un diablito de a gratis, pero no tenía que decirle a nadie. Una vez se lo regalé a Jocelin, yo no le había chupado ni nada, pero no le importó y luego se juntó mejor con las otras niñas y me dejó de hablar. Ya le había puesto una sombrillota de todos los colores, pero ya la guardó en el patio y le dije que un día que vayamos a la playa la podíamos poner si no nos queríamos brocear tanto.

Yo ya sé que uno necesita trabajar bien mucho para salir adelante y terminar la secundaria, pero no sé por qué tengo que ir a la escuela si lo que yo quiero ser de grande es poner una estética. Yo quiero ser de cultura de belleza. Cuando yo sea grande no voy a dejar que mi mamá vaya a trabajar, ella se va a quedar en la casa a descansar, y cuando vaya a mi estética no le voy a cobrar por sus uñas ni por los rayitos. Mi Chita no fue a la escuela y mi abuelito tampoco, a mí sólo me gusta la clase de computación, porque nos metemos a internet.

Kevin es el niño más bonito y lindo del mundo tiene un celular y quiere ser policía, mi abuelito era policía, pero él quiere ser de los estatales y manejar su camioneta bien recio cuando haya ladrones. En la kermés pasada nos casamos, pero al rato ya se había casado con Daniela y yo le dije que yo no podía seguir así, que me dijera en qué estaba pensando, qué por qué me había hecho eso. Yo sé que nomás nos casamos de la kermés pero de todas maneras eso no está bien.

Mi mamá dice que mi abuelito ya no entiende, pero yo digo que sí entiende, si le dices fuerte y despacito.

Los sábados hay bien muchos carros en la cuadra, yo se los cuido y Arturo también. La otra vez un señor uno de una Lobo me dio cincuenta pesos y me quería dar otros cincuenta si me daba una vuelta en su Lobo. Casi me daba una vuelta y cuando me estaba subiendo Arturo le corrió y se agarró a los chingadazos con el señor. Yo le decía que no, que no había hecho nada malo. Se subió a la camioneta el señor, se le puso enfrente y lo machucó. Fuimos a la cruz verde en la camioneta de mi papá y de ahí se lo llevaron al hospital y nos quedamos toda una semana. La maestra Claudia me reprobó y ya no estoy con mis amigas, ya nomás las veo en el recreo y a la salida. Mi mamá me dijo que no hiciera esas chingaderas porque luego nos van a quitar la ayuda de Oportunidades y no vamos a ir a la plaza, y que no me va a comprar burbujas ni nieve.

“¡Arturo! ¿Porqué no le prestas tu sombrilla a mi Chita para que no le pegue el sol ni a mi abuelito?. Mañana es domingo y a ellos les toca ponerse en la plaza.”
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El Peatón Chronicles

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on jueves, junio 10, 2010

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Chronicle #16 (Harmonipan Frati cC´SCHOENHAUSER ALLEE 73 Berlin y mi Ignorancia Musical)



Hora de llegada: Unas horas después del amanecer
Traslado: 5 horas
Ubicación: La Capital
Pretexto: Vuelven 10 años después.
Presupuesto: Muy poco

Esa vez pisé por primera vez en la vida tierras aztecas. Mi emoción era tan grande que casi ni hago alborote por la gran cantidad de la mierda humana –sin alusiones a ninguna otra cosa, me refiero explícitamente a eso: heces fecales– que entre restos de vómito y salpicadas de orina ambientaban mi primer recorrido por las callejuelas de la colonia Olímpica. La mañana de aquel día soleado daba terminación mi espera esperanzada de llevar mis converse a los ardientes pavimentos de de la Ciudad de México y la inminente caída de mis imágenes a blanco y negro de la gran Ciudad de México que he recogido de las películas de Pedro Infante y Cantinflas que me gusta ver con la tía Ana -no cuenta Hombre en Llamas.

Cuando los nómadas capitalinos nos cuentan (a nosotros los de provincia) de la tierra que los vio crecer –o a veces ya de perdida nacer– pareciera que el ahínco está en engrandecer lo grande de aquello y empequeñecer lo que consideramos grande de nuestras tierras. Mi cabeza para cuando llegué ya estaba rellena de de lo que los medios nos comparten a la distancia: que López Obrador, que los maestros, que la pista de hielo, que la delincuencia organizada; de los cuentos que los chilangos allegados míos, me habían contado: que los verdaderos tacos de suadero, que Iztapalacra y Atizapunk, que los embotellamientos o el metro de a de veras; y de las imágenes que yo me había creado por mera imaginería: ríos de personas, de coches, burócratas, vendedores ambulantes, ratas (roedores y homínidos), etc. Yo sólo tenía un par de horas para ver todo lo que pudiera y todo lo que alcancé a vivenciar fue el Zócalo, unas estaciones del metro, cuatro microbuses, y el Foro Sol: ni Teotihuacán, ni Museo de Antropología e Historia, ni Bellas Artes, ni Xochimilco, ni CU, ni bibliotecas, ni macro plazas comerciales, ni chorizo de colores.

Casi la mitad de mi tiempo de expedición se fue en traslados, y más de la mitad del resto en fotografiar imaginaria y digitalmente esos pocos escenarios en los que pude estar. Saliendo de catedral pude dar oídos a un aire distinto al que rodeaba ese inmenso recinto al entrar. ¿Un sonido europeo, circense? No. Se saboreaba mexicano… ranchero. Se sentía como un ambiente de película de Viruta y Capulina. Ojeé en todas direcciones y ahí detrás de la reja, entre los transeuntes dominicales estaba ese hombre que dando vueltas a una manivela de un mecanismo mágico producía (¿reproducía?) una pieza musical de unos cincuenta años de antigüedad – quizá más. Saqué veloz, a la Clint Eastwood, mi Cybershot calibre .38 y videograbé unos segundos de esos momentos de ambientación de antaño. Llevaba bordado en la espalda de la camisa: UM Organilleros de México 101. El musicalizador del mediodía se escabullía de mi lente y en un primer momento se esmeró en darme siempre la espalda confirmando de vez en vez mi ubicación, por eso es que pude tomar nota fotográfica del bordado en su camisa.

Preguntas: ¿El organillo o cilindro es verdaderamente un instrumento musical? ¿Puede alguien graduarse de la escuela de música como Cilindrero/Organillero? Solo hay que darle vuelta al manubrio y tener la fuerza suficiente para cargar ese cajón de un solo pie. ¿Italiano? ¿Alemán? ¿De origen-tradición o sólo fabricación? ¿Porqué solo escuché una melodía? ¿Cómo se cambia de melodía, se cambia el mecanismo entero? ¿Es acaso tipo de cajita de música con esteroides? ¡Qué ignorancia la mía!

Quién mejor que un jornalero del centro histórico para detectar turistas y camarógrafos que buscaran llevarse la foto sin dejar la respectiva propina. Entendí el mensaje a los varios intentos de sacar una buena fotografía mientras hacía como que la virgen me hablaba, y cuando me había dado por vencido, el Organillero dejó ir la manivela para hacerme la seña pidiéndome que me acercara para, ahora sí, tomar bien la foto. Le agradecí y me fui satisfecho. Ver y escuchar toda la escena me regaló, por unos minutos, la Ciudad de México que conocía, de lejos y en blanco y negro, la que más me gustaba.

Otras cosas que me hicieron feliz:
Taxis Volkswagen verde, una conversación con un taxista, los vendedores del metro, policías con uniforme caqui, dos manifestantes en huelga de hambre, el asta bandera gigantesca, los órganos tubulares de catedral, un concierto para 55 mil espectadores y la voz chilanga en todas partes.

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Reseñalizaciones

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on jueves, abril 29, 2010

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De Atar Cabos

Varias llamadas truncas me llevaron a ver una película en solitario  -creo que nunca lo había hecho- y ahí en mi butaca me he llevado una experiencia difícil de explicar, sigo dando vueltas.

Lejos de ser una clásica película del profesor de barrio negro; lejos de ser una película del chico raro en clase; lejos de ser una película de negros; de ser una película de gordos; lejos de ser una manipulación emocional para ablandar corazones; y lejos de ser una película en la que los sueños se pueden alcanzar; lejos de narrar la historia de la niña que se quita los lentes y todo mundo descubre una preciosidad; una película sin héroes ni humor gringo; Precious es una película que roza todos estos temas favoritos de Hollywood y se sale bien salvada del cliché. Precious aparece en cartelera con deslumbrante realismo, con un drama profundo y por más complejo y complicado: todo nuevo para mí.

El cuento de Precious es bastante simple, pero los personajes están articulados con un sentido de correlación seca que le da estructura y movilidad a eso que vemos en pantalla. Los personajes centrales están redonditos, todos son hermosos por sus historias, por lo que dicen y callan, por sus miradas y muecas.  Me enamoré de una maestra, -no es la primera vez que sucede-; tardé en reconocer a Mariah Carey, que saca la casta en un papel sin hacer uso de sus cabellos y caderas, quisiera ser como Miss Rain; Lenny Kravitz me sacó la primera y casi única sonrisa natural -sin ironía o sarcasmo-, pero Mo´nique me despertó un profundo odio, luego no estoy seguro si compasión. Precious es oscura, opaca, misteriosa; está en el mundo con suficientes cabos sueltos como para articular palabra. Si Lee Daniels no nos hubiera permitido compartir de la magia del trance alucinatorio de Precious, la película sería simplemente insoportable.

Entre más cabos se atan más cruda se hace la historia y los culpables se desvanecen. Somos nuestros héroes y villanos, pero no hay ni héroes ni villanos. Solo hay un montón de historias y opciones, no se trata de dos sopas, no nos alcanza la cabeza para imaginar lo que hay de comer.

Existen opciones, en un principio las toman nuestros cuidadores , luego se fractura más o menos violentamente su amparo y a quien le toca apuntar es a nosotros. ¿Qué hacer con eso? En verdad no sé. Cierto es que por momentos, -especialmente al inicio- no hay muchas opciones, pero cuando por el curso natural de la vida nos lleva a desear más allá de la propia historia, una opción, aunque esté mutilada, es un opción. Entre más cabos sueltos Precious logra atar, más cruda es la historia, ¿cómo más podría ser? Uno no siempre puede encontrar en el album de fotografías paz y tranquilidad, si fijamos la mirada, detrás de las sonrisas y colores accesamos a historias de monstruos, presencias de gente muerta, sombras de desconocidos y lámina corroída en humedades o resequedad. ¿Qué hacer con eso? ¿Abrazarlo? ¿Besarlo? ¿Prenderle fuego, odiarle, comerle, desmembrarle? ¿Todo junto o por separado? En verdad, no sé. Precious aprendió a leer y escribir, y escribió y escribió...


Gracias Precious.

Reseñalizaciones y La Llave del Picaporte otorgan a  Precious la señal de Paso a Nivel Sin Barreras de Más de una Vía Férrea.
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El Peatón Chronicles

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on jueves, abril 22, 2010

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Chronicle #15 (El Profesor, José y El Agua)

Día: Viernes Santo.
Hora: Mediodía.
Lugar: Cerca de la plaza. (Banquita)
Desayuno: Ninguno.
Ubicación del Sol: Zénit.

El morbo por ver las aguas podridas de aquel famoso río me embarcó en una expedición a La Ex Hacienda Zapotlanejo, a unos 40 minutos de la ciudad. Quería verlo, saber la opinión de las personas, quizá alguna historia relacionada con el río, enfermedades… Pero ésta vez ese no es el tema. Es un hecho, porquería es la palabra menos fuerte que puedo utilizar para nombrar lo que vi debajo de ese puente.

Caminamos por un lado de la plaza principal (y única) y nos dirigimos hacia una tiendita en donde compraríamos la materia prima para preparar unos lonches. Ahí afuera, sentado en una banquita, mientras nos atendían dos mujeres amabilísimas, conocí brevemente a José.

-¿Cómo has estado José?- Preguntó Él (médico del pueblo y aguerrido fan de Rolling Stones).
-Pues más u menos…- Respondió el joven con barba de chivo.
-¿Y eso?- Continuó Él.
-Pues ya ve… todos me tienen asco en este pueblo…- Respondió bajando la voz, y comenzó otro de esos discursos en círculos. Él se metió a la tienda. El doctor regresó a la tienda, lo acompañé. Detrás de nosotros apareció un viejo profesor hablando del clima y la comida (conversación común y corriente). Después de algunos diálogos intrascendentes cuando dice:
-Como diría Boltair: tanto que se ocupa Dios, y si no hay, pos hay que inventarlo…- Me quedé cimbrado, sólo podía asentir con la cabeza y tapar con mi mano la boca para que las moscas gigantes del lugar no se anidaran en mis molares. Este hombre de sombrero y bigote, pantalón de mezclilla color café y huaraches estaba citando a Voltaire: literato e intelectual Francés del S. XVIII. El hombre luego comentó que iba a descansar, un día antes había caminado veinte horas hasta Talpa.
-¿Manda?- preguntó el doctor.
-¡Pues a ver si mi Atlas es campeón!- dijo entre risas.
-¡No pos váyase yendo hasta Nuevo León!- le contestó… (José nuestro personaje anterior permanecía de pie y en silencio a un lado.) Me senté otra vez en aquella banquita y mientras unas mujeres pasaban, saqué a la discre mi camarita y grabé lo siguiente:

No creo que el olor de la Francia del siglo XV, ni la del XVI O XVIII se distanciara mucho de la pestilencia que aromatiza hoy a Ex Hacienda Zapotlanejo; ni que los indigentes sean invento del hombre blanco del S.XX, pero esa día todas las imágenes se combinaron en una auténtica escena: aguas podridas, viacrucis, José “El hediondo”, el viejo profesor de huaraches, la cita de Voltaire… Estaba tan feliz como asombrado. Pronto regresaré a La Tierra de las Aguas Podridas, quisiera conocer más de ese pueblo y de su gente. José me cayó muy bien especialmente por su útlimo diálogo con esa mujer pro-limpieza.

Diálogo favorito:

(Señora)    “… ni te van a dar nada, porque van a decir: no, ta re… ta hediondo! Necesita bañarse uno José, se empioja uno, por no bañarsee, nadie se va querer, nadie se quiere acercar a ti porque estás mugrosoo…”
(José)      "Buuu mugroso, si ayer me bañé!"
(Señora)   "Uh, pero cuánto tienías que no te bañiabas?"
(José)      "Cómo cuánto, si tu tan bien le sabes, como a cuánto tienía que no me bañiaba? A ver…"
(Señora)   "Yo no sé… yo no te digo que te bañes…"
(José)      "No, Madre Santísima, casi se mi muere la gente… diaquí…"


Por favor... Explíquenle a José que el agua es vida y salud mientras se asoman a ese puente...
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La Gaveta

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on jueves, abril 15, 2010

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Las Gatas

A las primas les decían ‘las gatas’, pues para Tere y Pila su contacto con el exterior se veía reducido la mayor parte del año a asomarse por la ventana, añorando andar por las calles de aquel pueblo minero. Picón o conchas, café con leche y gruesas largas ropas de dormir eran los testigos de sus murmullos nocturnos; El Stromberg Clarson lo más valioso en la sala; las estaciones de la gran Ciudad de México les entretenía con el progreso que traía Tata Lázaro al país y las canciones de Javier Solís a quien llamaban ‘la voz de terciopelo’.

Ese año había sido esperado con gran emoción: el padre de estas niñas un año atrás le prometió a Teresa festejar su cumpleaños con misa y un desayuno. La idea se debió a la erupción de orgullo familiar en la sangre de aquel hombre, a consecuencia de haber escuchado recitar a Tere a caso de rosas blancas y gorriones en el festival escolar. La fiesta tendría lugar el primer día de junio, y aunque se decía que aquel hombre era de palabra, las niñas conocían a su padre y mantenían viva la ilusión sosteniendo la fantasía en sus corazones; pues la parte más suculenta de la promesa era conocer el mar, ese cuerpo de agua que cubre al planeta entero. El océano para ellas –especialmente para Teresa– era un mar de picassos que de sólo imaginarlo se le torcían las ideas entre marineros, buques, piratas y sirenas.

Los ingenieros de la compañía –que apenas habían llegado en Diciembre– ya les pretendían con la mirada y algún cumplido que apenas respondían. Su padre, un viudo y bebedor, llevaba cuatro días sin llegar a casa; ellas callaban en un miedo rencoroso y compasivo, resultado de sabrá Dios qué. El hombre de fuerte y respetado apellido era severo con ellas y su mano era tan gruesa como el cuero de los puercos de Elías. Temerosas de Dios, tras pretextos de mercería, lograban salir en fechas de fiestas patronales, pero antes de que se prendiera fuego al castillo estaban de regreso a sus cortinas mamey, la cuetiza les despertaba hormigueo en el vientre y se tapaban la boca para que sus risas no llegaran a oídos de su amado custodio. Ellas deseaban con igual fuerza experimentar el afuera como consolar el corazón de su padre marchito.

La bien entrada primavera había apaciguado los ventarrones secos y helados, el sábado fueron llevadas al rancho, junto a Ana María, la hija del tío Nicolás. El aire que respiraban era cálido y perfumado, las tres primas mientras corrían y cortaban flores hablaban de los atrevimientos que tenían para con ellas Méndez, González, de la Mora y de un gringo pecoso de apellido impronunciable; quejumbrosas y sonrojadas reían recordando, e imaginaban lo que podría suceder si asistieran al ya muy próximo festejo de Teresa. Aquel día las carcajadas confabularon con sus tobillos, y un mal paso hizo que Pila –la más morena del trío– callera al arroyo seco. Su pierna se rompió sobre una piedra afilada y su hueso astillado se podía ver en el vértice de lo que parecía una segunda rodilla. Ana María se quedó como cantera de catedral mientras lloraba y Teresa –la más vivita de las tres– se arrancó en sus zapatillas blancas, consiguió la asistencia del viejo arriero quien llevó a su hermana herida a donde su padre. Él la recibió con una guajolotera como penca de nopal: "paque aprendiera". Ana María lloraba cada vez más fuerte, pero a ella no se le dirigió siquiera la palabra, él nunca tocaría a la hija de su hermano. El doctor Padilla se llevó todos los pesos del bolsillo del padre. Para fines de abril ya había pagado dos veces el esperado festejo y el viaje a la playa: la primera en el juego, la segunda en el hospital del estado. Esa tarde en el rancho fue la última vez que llenaron un costal de pura manzanilla.

Seis meses adelante su padre que no salía de la tristeza de la muerte su esposa Teresa terminó por ahogarse en mezcal y pasada la primavera de las primas, quedaron aventadas a la libertad. Una libertad de un largo luto, casi cinco años de negro vistieron las hermanas, fue cuando se ganaron otros apodos que no conozco. Tere, la mayor había terminado la secundaria y consiguió el trabajo en Teléfonos de México del que se jubiló todavía joven; con ese dinero compran calabaza, ate de membrillo y leche para acompañar las conchas y picones, además la cuenta telefónica para ellas no existe, y aunque existiera no tienen a nadie a quien llamar. Pila se hizo tan diestra en punto de cruz que hoy todavía le encargan carpetitas para regalar. Ana María como sus primas está hecha una viejita, pero cada año cumple su promesa adolescente de ir a visitarlas. Ninguna se dejó convencer por los atrevidos jóvenes, que luego fueron viejos sinvergüenzas. Cuando están juntas escuchan discos antiquísimos y platican de las tardes en el rancho como si hubiera sido ayer. No hablan ni hablarán de aquella caída, ni del festejo de quince años y mucho menos del viaje a la playa. Se sabe que mientras la pequeña convalecía en casa ambas permanecieron bajo castigo, y que rezan siempre por el alma de su padre, de hecho cada domingo después de misa llevan flores a su lápida. Compraron la tierra de a un lado y cuando mueran serán enterradas junto a él. Al final de cuentas: ¿dónde más podrían estar? Hoy solo los más viejos saben de su viejo apodo.

Mi abuela, Ana María, me contó ésta historia saliendo de casa de las primas y ya casi llegando a la ‘nueva plaza’ del pueblo entendí porqué los ojos negros y hundidos de Pila se llenaron de mar –ese que nunca conocieran– al despedirse de nosotros detrás de las cortinas: nosotros estábamos fuera.
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Paréntesis Personalísimo

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on miércoles, abril 14, 2010

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Quitarle fruta a la piñata

Un día de conversación –casi– casual le hice saber a un querido amigo, y hoy mi médico de cabecera, que tenía un incómodo dolor –'agudo' quizá me corregiría– en mi espalda baja: una casi permanente punzada en la espalda que me producía una sensación de adormecimiento en el muslo derecho y que culminaba antes de la rodilla.
–Cuando supe que algo andaba mal fue una vez en el cine que tuve que pedirle a Ella que me ayudara a cruzar la pierna. Por más que lo intentaba el dolor me mataba en la espalda, en dónde pierde su nombre y en la pierna.– le dije al médico.
–Si quieres ahorita revisamos eso– contestó entre risas.

La prueba letal que dio el irrevocable diagnóstico fue aquella en la que, yo acostado en la camilla de exploración, levantó mi pierna derecha y me pidió que cuando la soltara yo impidiera su caída: perdí, sentí un hachazo en la espalda y lo acompañé con un gemido y ojos saltones.

En castellano tuvo que explicarle a un ignorante de la ciencia médica; se trataba del inicio de lo que podría convertirse en una hernia de disco lumbar: una de mis vértebras oprimía un nervio que iba a dar efectivamente a mi muslo. Para detallar ese hombre de bata blanca con planchado perfecto utilizó uno de esos juguetillos que todo médico tiene en su escritorio de consulta: era una calaverita con columna vertebral que me prohibió desarmar –se podía ver el cerebro y todo eso que hay debajo de los huesos–.
Aquí unos dibujitos para ilustrar:
Mi caso creo que se podría clasificar en degeneración de disco.(Segundo dibujo)

–¿Hace cuánto que no te pesas?– dijo antes de mandarme directamente a la báscula: ese monstruo omnipresente de las anoréxicas. Me midió primero y luego fue deslizando los contrapesos más y más a la derecha.
–Ciento catorce kilos mi Robles!– dijo orgulloso de su meticulosa medición.
–Por lo menos no son ciento veinte– respondí derrotado.

Salimos de su consulta y sentados en su recepción me explicó otros datos que sacó de su enciclopedia estadística cerebral. Aquí transcribo el contenido de sus dos papelitos que al final metí a mi cartera.
Primero habló de números:

IMC=Indice de Masa Corporal
18-25    →  Normal
25-30    →  Sobrepeso
30-34.9 →  Obesidad Grado I
35-39.9 →        “       Grado II
40↑            Obesidad Mórbida


Afirmó que lo que está establecido como Normal es rarísimo, y que en ocasiones ni los atletas bien alimentados tienen esos porcentajes.Luego siguió comparó mis números con los míos:
114/ 181.5 = 34.79% (IMC)


–Esto quiere decir que tú estás cacheteando ya el Segundo Grado de Obesidad– dijo con su característico tono burlón. Su recomendación (y la de cualquier otro médico) fue la siguiente:
-8%= 8-9 kgs. = -30% de riesgo en enfermedades prevenibles.
–No hay de otra que bajar de peso, podrás tomar pastillas para el dolor y para desinflamar pero es cosa de física básica– concluyó, y estoy de acuerdo entré más fruta tiene la piñata más duro cae.


Notas adicionales a propósito de ser hoy el Día Mundial de la Actividad Física:
* México ocupa el primer lugar mundial en personas con sobrepeso. (Yo entro)
* México ocupa el primer lugar mundial en consumo per cápita de refrescos y el segundo en importancia en ventas después de Estados Unidos. (Yo entro)
* En México menos del 15% de las mujeres realizan ejercicios rutinarios, y en el caso de los hombres menos del 25% de la población, todo esto ha ocasionado que el presupuesto en salud se vaya en atender enfermedades muy caras como la diabetes y la hipertensión. (Yo entro)


Cuando me he propuesto a bajar kilos, he logrado buenos números –no como aquel día de la báscula– ya veremos cómo va esta vez. Agradezco a Dios que mis padecimientos sean de éste tipo y no de epilepsias, diarrea o próstata.
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La Gaveta

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on martes, abril 06, 2010

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Estaba tan temeroso, ahí parado, que no sabía dónde mirar. La delicadeza de tu cuerpo me escalofriaba, tus manos que cada día tienen el doble de fuerza. He visto que tus uñas y dentadura se estiran cada vez que te presentas disimuladamente interesada a tus nuevos adoradores. Te llevaste mis pensares.

Me he percatado de tus maneras de sumergirte en el mundo hostil, me vi en tus largos sueños sin geometría y en tu capacidad de dormir a placer en los brazos de cualquiera.

Haces lo que te place, ignorando la voz de los convencionalismos y formalidades del absurdo. Has visto el mundo en tono de grises, tu lista de primera vez está tan cerca del infinito que casi veo eternidad en tus ojos merodeando los espacios que visitas.

Por tu curiosidad científica y tu fe absoluta, porque exhalas las palabras de los seres mitológicos de las culturas antiguas, secas, sombrías, húmedas o de sabor a sal. Por tu olor a origen, por tu debilidad y por tu ignorante valentía Por tu oído perfecto y tu capacidad de fundirte en la nimiedad. Porque con tu valentía y tu ignorancia yo estaría en otro lugar.

Porque es tanto y tan poco lo que llevas dentro que no puedes evitar el suspiro, porque tus vísceras le obedecen: él es tu único señor. Porque para ti no hay vox populi ni política, ni comercio ni economías. Porque la conciencia aún no revuelve el pensamiento.

Porque a pesar de todo esto que te envidio, jamás quisiera volver a estar postrado, no otra vez, incapaz de escapar o aferrarme, de inventar el fuego y la rueda, de empezar mi colección de memorias. Leer Mas......

EcoNstrucción

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on lunes, abril 05, 2010

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Parcela Semana 1

Se ha cumplido desde hace un par de días el plazo al que me había comprometido para informarles de los avances de mi huerta. Aquí están las fotografías de lo que está germinando ya: les comparto mi alegría.

Aquí la lista de fotos por cultivos:

1. Mis hileritas de espinacas.
2. El primer ajo.
3. Un par de frijoles. (Necesitan más agua)
4. Una de las gordas calabazas.
5. Una de las ocho milpas en crecimiento.
6. ¡No me percaté de haber tirado semillas de maíz en la zona de calabazas!
7. ¡Mi debut con las lechugas! ¡No sé que voy a hacer con ese amontonadero!

 

¿Alguien había visto una lechuga germinar? Yo no.

¿Qué onda, ahora sí se animan?

Sólo fueron 15 días desde que metí esas semillas a la tierra...
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EcoNstrucción

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on jueves, abril 01, 2010

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Dos Jornadas de Trabajo en la Parcela



Mi parcela tiene ya más de un año produciendo, pero después de mi cosecha de maíz, y ya bien llegado el invierno, dejé mi huertito a las mercedes del universo. Ya era hora. Un fuerte dolor de espalda me impidió llevar a cabo mis tareas agrícolas aquél sabado, pero un par de días después me armé de valor -ya mejorado de la espalda- y me dispuse con todas mis herramientas, algo de basura y el sol de mediodía a poner manos a la obra.

Abonos:
Basura de café (cortesía de Starbucks)
Composta de la casa.
(Todo natural)

Cultivos:
Maíz, calabacita, frijol, ajo, piña, espinaca, lechuga (bola y orejona), chile (ancho y de árbol).

Apenas se cumple una semana de haber sembrado. Cada semana les actualizo fotos de la germinación de las semillas.

¿Alguien se animó a hacer el experimento?

Yo estoy dispuesto a resolver dudas y asesorar.
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Reseñalizaciones

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on miércoles, marzo 31, 2010

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Cold&Dark Hostility Night



Pasé una divertida noche entre el ruidajal del Dark Night Metal Fest al que prometí asistir la semana pasada. Admito al tiempo que fue mi debut como espectador en un festival metalero, hasta entonces mi acercamiento había llegado solamente a ver los posters en los postes de luz de la ciudad repletos con nombres y nombres de bandas en tipografías ilegibles; por fin se me hizo, el universo entero conspiró para ponerme ahí. Mi experiencia la puedo narrar en dos partes, la parte de lo admirable y la  de lo que lamento. Al final les comparto los detalles de Midnag, porque ellos y las bandas que les antecedieron en el orden del día son ingredientes que se cuecen por separado.

Lo admirable:
Admirable que el evento fuera gratuito.
Admirable la cerveza a buen precio.
Admirable que las bandas se fletaron su toquín sin prueba de sonido. La ecualización se dividió en unos 8 o  9 minutos por banda, mismos que tuvieron lugar cuando estuvieron ya arriba del escenario.
Admirable que la fiesta terminara aparentemente sin altercados de ningún tipo pues los asistentes se avocaron en todo momento a escuchar y aplaudir a sus bandas.
Admirable que ninguno de los artistas dejara a desear energía en escenario.
Admirable Midnag y sólo ellos.


Lo lamentable:
Lamentable  la creatividad de la mayoría de los tecladistas. (¿Algún día dejarán los coros hipercelestiales y de templo para la base de todas las canciones?)
Lamentable que los bateristas no se escucharan, a lo lejos se podrían ver sus pies y manos a toda velocidad.
Lamentable que los guitarrazos no distaran del sonido de interferencia en estación de AM.
Lamentable que el sonido de las bandas fue del feo intencional al feo por casualidad (?), quizá hubiera sido más intencional de haber tenido el sound-check. 
Lamentable el espacio para los toquines es la parte mas olvidada del Laboratorio de Artes Variedades (LARVA). Es una especie de bodegón gigantesco delimitado por muros sin enjarrar y con un cielo altísimo que en combinación hacen recordar en su sonido al Palacio de los Rebotes del DF.
Lamentable tener que imaginar el sonido de los instrumentos, cuando el sonido real no daba para concentrarse en lo que trataba de imaginar.
Lamentable que no pudiera reconocer -ni por escrito ni por voz de los vocalistas- el nombre de las bandas ni el nombre de las canciones, ni la letra de ninguna de las piezas que presentaron. (Quizá es no tenga el oído... ni modo.)
Lamentable el número de asistentes al evento; éstos habrán superado apenas los cien.


A diferencia de los otros conciertos a los que había asistido con anterioridad, me hicieron falta los insultos verbales y de mímica nunca aparecieron en el auditorio; aparecieron más bien del escenario al auditorio. La última banda antes de que Midnag subiera al escenario se encargó de poner un toque extra de amargura a la noche: Mentar la madre a los espectadores, no me parece la mejor idea para las bandas que quieren ganar seguidores, Decir "Sí... nos equivocamos y qué... porque no valemos verga" creo que tampoco. Si pudieramos adjudicar los puntos anteriores a las características del ambiente y las condiciones en las que se dio el evento, lo verdaderamente lamentable y repulsivo estuvo ligado a los asistentes: La hostilidad del auditorio ocupa la cúspide de mis reniegos, aunque para algunos podría sonar obvio, la oscura frialdad de los asistentes envuelta en indiferencia   me provocó una gran desilusión. Parecía que sólo iban a ver a su banda y nada más, cuando era el turno de su banda ocupaban la primera fila y sacudían sus largas cabelleras, cuando no simplemente platicaban, incluso sentados. Yo, esperaba un poco más de euforia metalera.

Midnag Estelar y Superior:
Desde subir al escenario se mostraron seguros y sin prisas. Se mostraron amables con los que como yo habíamos escuchado varias horas de sonidos ininteligibles en aras de verlos a ellos.
Su armado de voces es fenomenal, pues combinan a la perfección la voz de tenor Gabo di Romo, con la voz no 'tan' aguda como es gusto de los góticos aguerridos, y las griterías de su tercer vocal.
Admirable que la banda siguiera como si nada cuando Gabo di Romo -por negligencia del crew de sonido-, se quedara absolutamente sin sonido para la guitarra base de la estructura musical de Midnag.
Las distorsiones están inteligentemente diseñadas -y creo que en general todo el sonido está elaborado con más calma y menos atascado de rebeldía sin causa-.
Está tan madurada su proyecto que hasta el 'look' está bien cuidado. Habla bien los miembros de la banda, pues ahora se toman su tiempo para escoger qué usar para su presentación. Me parece que ese es el orden correcto, sabemos que hay quienes primero diseñan su imagen y luego su concepto musical -¡o la misma música! a esos les llamamos posers y ellos solo pueden engañar a los poperos e ignorantes-.



Reseñalizaciones y La Llave del Picaporte otorgan el signo de Altura Limitada a los asistentes al Dark Night Metal Fest.
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Picaporte Herald

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on viernes, marzo 26, 2010

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Dark Night Metal Fest

He sido invitado por el líder de la banda estelar, y amigo mío de los tiempos mozos, a caer a este festival metalero en el que Midnag, su banda, será la cereza del pastel: excelente oportunidad para ver por primera vez -como es mi caso- a Midnag en vivo y a las buenas bandas de quienes se harán acompañar esta noche. La entrada es gratis y podemos ir a echar un taco de ojo y oreja para no perderle la pista a lo duro y oscuro de las bandas emergentes del momento.

La Llave del Picaporte enviará una comisión por allá para cubrir el evento y luego les cuento en Reseñalizaciones cómo estuvo. La cita es de 8 a 11 pm, con IFE a la mano, en el Larva (Ocampo esq. Juárez).

Pueden ir imaginándose cómo estará la cosa escuchando a Midnag desde su Myspace: http://www.myspace.com/midnagband


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Reseñalizaciones

Posted by Ricardo Robles | Posted in | Posted on jueves, marzo 25, 2010

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La Bicicleta es el medio, la diversión y la transformación: Charla
(Invitados: Rafael Crespo, Mario Delgado y Yariel Salcedo)


En la charla que no duró más de cincuenta minutos los invitados hicieron entre emoción e impotencia a los escasos asistentes sobre su experiencia pedaleando en la bici y pedaleando los movimientos bicicleteros por darle difusión a esta nueva-vieja modalidad de andar por la ciudad.
Las recomendaciones fueron las más básicas y quizá las menos tomadas en cuenta: casco, reflectores, ir por la derecha, tener precaución, subirse a la bici(!), invitar a los amigos, llevar lucesitas e impermeable, no ir en sentido contrario (!). Aquí la sentencia más fuerte de cada ponente:


Rafael Crespo
Ciclista-Académico que aprendió a usar la bici como transporte en la Ciudad de éxico, hace casi treinta años, y que ha pedaleado en varias ciudades de Europa, Estados Unidos, y desde hace más de veinte años en Guadalajara; habló desde su experiencia sobre los beneficios del uso de la bicicleta como medio de transporte: los económicos y los concernientes a la salud.
La Sentencia: "La bici es el mejor transporte urbano que existe."

Mario Delgado
CiclistEmpresario de BKT Moviliario. Expuso los ambiciosos planes de BKT y su hiper articulación de profesionales para darle vida a su proyecto.
La Sentencia: "Hay mucho que hacer, y el primer equipamiento que es necesario hacer es el de los políticos."
(Respuesta a: ¿Qué necesita la ciudad como infraestructura para favorecer al ciclismo?)


Yariel Salcedo
Ciclista-Activista Recordó los pininos tapatíos del movimiento ciclista en 2007.
La sentencia: "Hay que empezar a promoverla, sin aventarles todo un rollo, sólo invitarlos a subirse, y que vayan sintiendolo en la piel, en la salud, en la economía..."


Rafael Crespo quien ha llamado la atención de los automovilistas y peatones de Periférico y el Sur de López Mateos desde hace más diez años también ha dado charlas al respecto de la seguridad en bicicleta en otros escenarios y es invitado asiduo de los eventos de los movimientos ciclistas como Gdl en bici Aquí una foto de él en el Ex Convento del Carmen.

Por ahí en internet me encontré con este video chilango sobre seguridad también. Tienen 10 tips básicos para transitar. (No olviden que es Ciudad de México, a nosotros en Guadalajara nos hacen falta algunas cosillas; denle un vistazo.)

Recomendaciones:


Reseñalizaciones y La Llave del Picaporte otorgan a sus lectores y a la Charla De Rueda en Rueda la señal de Incorporación al Tránsito Lateral.
NOTA: Mi bici ya está reparada y rodando.
 
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